Posiciones y Actos

Prone Bone

El 'prone bone' es una posición sexual en la que la persona receptora se acuesta boca abajo, con las caderas apoyadas en la superficie o ligeramente elevadas, mientras la persona penetrante se coloca encima por detrás. A diferencia de otras posiciones desde atrás, aquí el cuerpo del receptor está completamente extendido y plano, lo que cambia el ángulo de penetración y la sensación de profundidad y presión. Esta postura puede intensificar la estimulación para ambas personas debido a la compresión del cuerpo y el ángulo particular que adopta la pelvis en esa posición. Es compatible tanto con penetración peneana como con el uso de juguetes o arneses. Muchas personas la valoran por la sensación de contacto corporal completo, el peso del compañero sobre el cuerpo y la intimidad que genera el contacto piel con piel en toda la espalda. No requiere accesorios especiales, aunque un cojín bajo las caderas del receptor puede ajustar el ángulo y mejorar la comodidad para ambas partes.

Cómo se vive

En la práctica, la persona receptora se acuesta boca abajo sobre una superficie plana, normalmente una cama, con las piernas estiradas o apenas separadas. La persona que penetra se coloca a horcajadas o se acuesta entre las piernas de quien recibe y penetra por detrás. Como los muslos y los glúteos de quien recibe quedan apretados entre sí, el canal vaginal o anal se siente más estrecho y comprimido que en posiciones donde las piernas están abiertas, lo que altera la sensación para ambas personas. Quien penetra suele usar movimientos más superficiales y de vaivén en lugar de embestidas largas, ya que la penetración profunda puede verse limitada por el ángulo y la posición del cuerpo de quien recibe.

Mucha gente encuentra esta posición muy íntima por el contacto de piel con piel en todo el cuerpo. Quien recibe experimenta una sensación de estar envuelto o cubierto, algo que a algunas personas les resulta atractivo desde un punto de vista de comodidad y cercanía, mientras que otras disfrutan la ligera dinámica de dominación y sumisión que puede conllevar sin necesidad de un marco explícito de intercambio de poder.

Entre las variaciones más comunes está colocar una o dos almohadas bajo las caderas de quien recibe para inclinar la pelvis y ajustar la profundidad y el ángulo, o hacer que quien recibe cruce los tobillos para aumentar la sensación de estrechez. Algunas parejas prefieren que quien recibe mantenga los brazos a los costados o estirados por encima de la cabeza, y cada opción cambia cómo se distribuye la presión en el cuerpo. Esta posición suele describirse como de poco esfuerzo para quien recibe y de esfuerzo moderado para quien penetra.

Seguridad y consentimiento

Es importante comunicar el nivel de comodidad con el peso y la presión antes de comenzar, ya que la persona de abajo tiene movilidad limitada en esta posición. Quien está arriba debe apoyar parte de su peso con los brazos para evitar incomodidad o dificultad para respirar en el receptor. Acordar una señal no verbal para pausar o detener la actividad es especialmente útil aquí. Las personas con problemas de espalda, cadera o dificultades respiratorias deben tenerlo en cuenta antes de probarla.

Mitos comunes

Cómo empezar de forma segura

  1. Habla con tu pareja de antemano sobre la comodidad, cualquier sensibilidad física como problemas de espalda baja o dificultad para respirar, y establezcan una señal clara para pausar o detenerse, ya que el rostro de quien recibe puede estar volteado hacia un lado.
  2. Empiecen con una superficie firme y plana, como un colchón, para que quien recibe tenga un apoyo estable, y tengan una o dos almohadas a mano para probar bajo las caderas y encontrar el ángulo más cómodo.
  3. Quien penetra debería empezar apoyando su propio peso en los antebrazos en lugar de recostarse completamente sobre la espalda de quien recibe, y comprobar verbalmente cómo va todo después de los primeros momentos.
  4. Usa suficiente lubricante, especialmente para la penetración anal, y mantén las primeras embestidas superficiales y lentas para evaluar cómo se sienten el ángulo y la presión para ambas personas antes de aumentar la intensidad.
  5. Después de probarlo, hablen juntos sobre qué se sintió bien y qué se podría ajustar, ya sea la colocación de las almohadas, la posición de las piernas o cuánto contacto corporal quieren.

Preguntas frecuentes

¿El prone bone se siente distinto al perrito?

Sí, notablemente distinto. Que las piernas de quien recibe estén juntas crea una sensación más estrecha y comprimida para ambas personas, y el ángulo más plano suele generar presión en zonas internas diferentes en comparación con el ángulo más abierto del perrito. El rango de las embestidas también suele ser más corto en el prone bone.

¿El prone bone sirve para el sexo anal?

Sí, el prone bone es compatible con la penetración anal y de hecho es una posición muy usada para eso. Como el ángulo es relativamente superficial y quien recibe está relajado y acostado, algunas personas lo encuentran más cómodo que otras posiciones anales. El lubricante abundante y la penetración gradual son especialmente importantes.

¿Qué pasa si a quien recibe le cuesta respirar o siente claustrofobia boca abajo?

Quien recibe debería girar la cabeza completamente hacia un lado y asegurarse de que la almohada o el colchón no bloqueen el paso del aire. Si la claustrofobia o la ansiedad son un problema, quien penetra debería apoyarse en los brazos para permitir más circulación de aire y espacio personal, y la pareja debería acordar una señal no verbal, como dar un toquecito, para pausar.

¿Quien penetra se cansa en esta posición?

Puede ser moderadamente exigente para quien penetra, ya que sostiene parte de su propio peso y trabaja desde un ángulo plano que limita la palanca. Apoyarse en los antebrazos en lugar de en las manos reduce el cansancio, y esta posición suele usarse en intervalos en lugar de durante periodos prolongados.

¿El prone bone es bueno para las personas a las que les incomoda la penetración profunda?

Puede serlo, porque la posición limita de forma natural la profundidad de la penetración en comparación con opciones como el perrito o el misionero con las piernas levantadas. Añadir una almohada bajo las caderas puede ajustar aún más el ángulo, dándole a la pareja una forma de afinar la profundidad y la presión.

¿Cómo ajustamos la posición si a mitad de la sesión algo no se siente bien?

Los ajustes más sencillos son cambiar la colocación de la almohada bajo las caderas, hacer que quien recibe separe un poco más las piernas, o que quien penetra desplace su peso corporal hacia adelante o hacia atrás. Las comprobaciones verbales breves son la forma más confiable de identificar qué hay que cambiar y en qué dirección.

Cómo sacar el tema

  1. Sugerencia 1"He estado pensando en probar la posición prone bone contigo, me llama la atención la sensación de contacto completo que describe la gente. ¿Te animarías a intentarlo?"
  2. Sugerencia 2"¿Alguna vez has probado hacerlo con tu pareja completamente estirada boca abajo? Me gustaría explorar esa posición juntos."
  3. Sugerencia 3"Leí sobre el prone bone y me generó curiosidad el ángulo diferente que ofrece. ¿Qué te parece si lo incorporamos y vemos cómo se siente para los dos?"

Se suelen valorar juntos

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Revisado por Reviewed by the Jar of Kinks editorial team