Los arneses con dildo, conocidos en inglés como strap-ons, consisten en un dildo sujeto a un arnés que se coloca alrededor de las caderas o muslos de quien lo lleva. Permiten la penetración anal o vaginal independientemente de la anatomía de la persona que penetra. Son utilizados por personas de todos los géneros y orientaciones sexuales: parejas de mujeres, parejas mixtas donde uno de los miembros quiere explorar la penetración en rol diferente al habitual, o en dinámicas de juego de roles donde se invierte o redistribuye el rol penetrador. Existen arneses de distintos materiales y diseños, así como dildos de diferentes tamaños, formas y materiales. Algunos modelos incluyen almohadillas con vibración o cavidades para estimular simultáneamente a quien lleva el arnés. Esta práctica puede estar asociada a dinámicas de poder, exploración de género o simplemente al deseo de experimentar sensaciones y roles distintos dentro de la intimidad de pareja.
La comunicación previa es fundamental: hay que acordar tamaño, ritmo y señales de parada. Para la penetración anal es imprescindible el uso de lubricante abundante y una introducción gradual. Los dildos de silicona de grado médico son la opción más higiénica y fácil de esterilizar. El arnés debe ajustarse bien para evitar movimientos bruscos imprevistos. Si alguna de las personas siente dolor, molestia o incomodidad, se debe detener la actividad de inmediato. Hablar también sobre las expectativas emocionales ayuda a que la experiencia sea positiva para ambas partes.
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