El kink de ganancia de peso (weight gain) involucra una atracción erótica o emocional hacia el proceso de engordar, ya sea en uno mismo o en una pareja. Puede manifestarse de distintas formas: fantasías con el acto de alimentar a alguien (conocido como 'feederismo'), el deseo de ser alimentado y aumentar de peso ('feedeeismo'), o simplemente una atracción estética y sensorial hacia cuerpos más grandes y el proceso de crecimiento corporal. En algunos contextos se superpone con dinámicas de cuidado y control propias del age play o el pet play, donde una persona asume el rol de quien nutre y la otra el de quien recibe ese cuidado. La atracción puede centrarse en aspectos visuales, táctiles, psicológicos o relacionales. No implica necesariamente cambios físicos reales; muchas personas lo practican exclusivamente a través de fantasía, roleplay, escritura erótica o intercambio verbal. Como cualquier kink, existe en un espectro amplio de intensidad y no tiene una sola forma de expresión.
Si la práctica involucra cambios físicos reales, es fundamental que ambas partes den un consentimiento informado, explícito y revisable en el tiempo. La presión para comer en exceso de forma sostenida puede tener consecuencias para la salud física y emocional, incluyendo una relación compleja con la comida o la imagen corporal. Es importante distinguir entre fantasía y práctica real, y verificar regularmente el bienestar de ambas personas. Establecer límites claros, palabras de seguridad y chequeos frecuentes es esencial, especialmente en dinámicas con desequilibrio de poder.
Revisado por Reviewed by the Jar of Kinks editorial team