Los juguetes anales son objetos diseñados específicamente para la estimulación del ano y el recto durante la actividad sexual. Incluyen una amplia variedad de productos: plugs anales (de diferentes tamaños y materiales), dilatadores, cuentas anales, vibradores de inserción anal, consoladores y estimuladores de próstata. Cada tipo ofrece sensaciones distintas, desde la sensación de llenado que proporcionan los plugs hasta la vibración o la estimulación progresiva de las cuentas. El interés en esta práctica se basa en la alta concentración de terminaciones nerviosas en la zona anal, que puede generar sensaciones intensas tanto en personas con próstata como sin ella. Se pueden usar de forma individual o en pareja, como práctica principal o como complemento a otras actividades sexuales. Los materiales recomendados son silicona médica, acero inoxidable o vidrio borosilicatado, ya que son no porosos y fáciles de higienizar. Esta práctica es común en personas de cualquier orientación sexual o identidad de género.
Todos los juguetes anales deben tener una base ancha o un cordón de seguridad para evitar que queden atrapados en el interior del recto. Es imprescindible usar lubricante específico (compatible con el material del juguete), ya que la zona anal no produce lubricación propia. Comenzar siempre con tamaños pequeños y aumentar progresivamente. Limpiar y desinfectar los juguetes antes y después de cada uso. Comunicar abiertamente con la pareja sobre límites, incomodidades y ritmo. Detener la actividad ante cualquier dolor agudo.
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