El ahogamiento o estrangulamiento erótico (conocido en inglés como choking) consiste en aplicar presión sobre el cuello de una persona durante la actividad sexual o como parte de una dinámica de poder. Esta práctica puede incluir presión manual sobre los lados del cuello, agarre desde atrás o el uso de accesorios como collares de restricción. La sensación buscada puede ser la pérdida parcial de control, la intensificación de la excitación física, la intimidad extrema con la pareja o la entrega de poder dentro de una dinámica dominante/sumiso. Es una práctica que genera respuestas físicas intensas, como mareo leve o alteración de la conciencia, que algunas personas encuentran placenteras. Se clasifica como edgeplay porque implica riesgos físicos reales y significativos, incluso cuando se practica con cuidado. No existe una forma completamente segura de aplicar presión en el cuello, por lo que requiere información clara, entrenamiento y comunicación constante entre todas las personas involucradas.
Esta práctica conlleva riesgos físicos serios, incluyendo daño a vasos sanguíneos, nervios y estructuras del cuello, incluso con presión leve. Es fundamental establecer señales de parada no verbales (como soltar un objeto) ya que la voz puede quedar bloqueada. Nunca debe practicarse bajo los efectos de alcohol o drogas, ni con personas sin experiencia previa en la práctica. Se recomienda informarse con fuentes especializadas en reducción de riesgos en BDSM antes de intentarlo. El aftercare emocional y físico es esencial después de cada encuentro.
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