El estilo perrito (doggy style) es una posición sexual en la que una persona se coloca a cuatro patas, apoyada sobre manos y rodillas, mientras la pareja se ubica detrás para la penetración vaginal o anal. Es una de las posiciones más comunes en la actividad sexual entre personas de cualquier orientación y puede practicarse con o sin juguetes, arneses u otros accesorios. La posición permite una penetración profunda y ofrece acceso sencillo a zonas erógenas como el clítoris, los glúteos y la espalda. Puede realizarse sobre una cama, en el suelo u otras superficies estables. Algunas personas valoran esta posición por la estimulación física intensa que proporciona, otras por la dinámica visual o el sentido de entrega e intimidad que genera. La variante en la que la persona receptora apoya el pecho sobre la superficie, levantando las caderas, se conoce como lazy dog o posición de rana y modifica el ángulo de penetración. En resumen, es una posición versátil, accesible y ampliamente practicada.
La comunicación previa sobre profundidad, ritmo y comodidad es fundamental. La persona receptora debe poder indicar si siente dolor, incomodidad o presión excesiva en rodillas, muñecas o caderas. Se recomienda el uso de almohadas o cojines para reducir la tensión articular en posiciones prolongadas. Si se practica penetración anal, el uso de lubricante es imprescindible. Acordar señales de pausa o parada antes de comenzar facilita que ambas partes disfruten con confianza y sin ambigüedad.
Revisado por Reviewed by the Jar of Kinks editorial team