Los plugs, o tapones anales, son dispositivos diseñados específicamente para ser insertados en el ano y permanecer en su lugar durante periodos variables de tiempo. En el contexto del intercambio de poder, su uso suele implicar una dinámica donde una persona (dominante) indica a otra (sumisa) que lleve el plug puesto, ya sea durante actividades cotidianas, sesiones de juego o como forma de recordatorio físico de la dinámica de poder entre ambas. Los plugs vienen en distintos materiales (silicona, acero inoxidable, vidrio borosilicato), tamaños y formas, y algunos incorporan características adicionales como vibración, colas decorativas o joyas. Su uso puede tener un componente de exhibicionismo privado, sumisión continua o simplemente placer físico. En contextos de BDSM, portar un plug bajo instrucción de otra persona refuerza simbólicamente la entrega y el control, convirtiendo un objeto físico en parte activa de la dinámica.
Es fundamental usar plugs con una base ancha o aro de seguridad para evitar que el objeto se introduzca completamente. Los materiales deben ser no porosos y de calidad corporal (silicona médica, acero o vidrio). El uso prolongado requiere pausas y lubricación adecuada. Hablar previamente sobre límites de tiempo y señales de parada es imprescindible. Si hay dolor, molestia persistente o sangrado, se debe retirar el plug de inmediato. En dinámicas de poder, la persona que lleva el plug debe poder comunicar en todo momento si necesita detener la actividad.
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