El puppy play es una forma de juego de roles dentro de la categoría de pet play en la que una o más personas adoptan el papel de perro (comúnmente llamado 'pup') mientras otra persona puede asumir el rol de dueño, entrenador o cuidador. Quien interpreta al pup puede gatear, jugar con juguetes, usar accesorios como capuchas, colas, collares o guantes con forma de pata, y comportarse de maneras asociadas con los perros. No existe un único modo de practicarlo: algunas personas se centran en el aspecto lúdico y la liberación de responsabilidades cotidianas, otras en la dinámica de poder entre pup y handler, y otras en la exploración de identidad o comunidad. El puppy play puede ser sexual o completamente no sexual según las preferencias de quienes participan. Es una práctica bastante extendida dentro de las comunidades leather y BDSM, aunque no se limita a ellas. La intensidad y el contenido varían ampliamente de una persona a otra.
Es fundamental acordar con claridad los roles, los límites y las palabras de seguridad antes de comenzar. Quien adopta el rol de pup puede quedar en posiciones físicas incómodas (arrodillado, gateando), por lo que se recomienda protección para las rodillas y descansos regulares. Las capuchas o máscaras deben permitir respiración adecuada. Si hay dinámica de poder, es importante que ambas partes puedan comunicar malestar en cualquier momento. El cuidado posterior (aftercare) es especialmente relevante para facilitar la salida del espacio mental del rol.
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