La posición de la carretilla es una postura sexual en la que una persona se apoya sobre sus manos en el suelo mientras la pareja sostiene sus caderas o piernas desde atrás, similar a la imagen clásica de una carretilla de jardín. Quien está abajo mantiene el cuerpo en ángulo, con el peso distribuido entre las manos y los brazos, mientras quien está detrás realiza la penetración o el contacto sexual desde esa posición elevada. Existen variantes según el ángulo de las piernas y la altura a la que se sostienen las caderas. Esta postura requiere cierta fuerza física y flexibilidad en ambas personas, especialmente en los brazos y el core de quien está abajo, y en los brazos y la espalda de quien sostiene. Es una posición dinámica que algunas personas disfrutan por la sensación de control, la variación en el ángulo de penetración o simplemente por el elemento lúdico y físicamente desafiante que aporta a la actividad sexual.
Esta postura exige resistencia física real. Quien está abajo puede fatigarse rápidamente en los brazos y las muñecas, por lo que es importante acordar señales claras para pausar o detener. Quien sostiene debe evitar agarrar con demasiada fuerza y no aplicar presión brusca sobre las articulaciones. Se recomienda empezar gradualmente para evaluar la resistencia de ambas personas. Usar una superficie antideslizante bajo las manos reduce el riesgo de caídas. La comunicación continua durante la actividad es fundamental.
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