La atracción por el cabello gris o blanco es una preferencia erótica o estética hacia personas que tienen ese rasgo capilar, ya sea de forma natural por la edad o de forma artificial mediante tintes o pelucas. Dentro del contexto del juego de roles de edad (age play), este elemento puede funcionar como marcador visual de madurez o de diferencia generacional entre los participantes. No implica necesariamente una diferencia real de edad: algunas personas simplemente encuentran el cabello plateado o blanco visualmente atractivo o estimulante en un sentido sensorial y erótico. Otras lo incorporan a dinámicas de poder donde la experiencia, la autoridad o la sabiduría asociadas culturalmente a ese rasgo juegan un papel importante. La atracción puede centrarse en cualquier género. Es una preferencia inofensiva que combina componentes visuales, simbólicos y a veces táctiles, como el deseo de tocar o enredar los dedos en ese tipo de cabello. No debe confundirse con gerontofilia, aunque puede coexistir con ella.
Si esta preferencia se integra en dinámicas de age play o de poder, es fundamental negociar con claridad los roles y los límites antes de comenzar. Asegurarse de que ambas partes entienden si el cabello es un elemento meramente estético o si implica un rol específico evita malentendidos. Si se usan pelucas o tintes, verificar que los productos no causen irritación en el cuero cabelludo. En cualquier dinámica de roles, contar con una palabra de seguridad activa es una práctica recomendada.